Pensada exclusivamente por establecimientos de producción y distribución colectiva, la "Línea Fría Completa" (LFC) es aquel proceso de generación y distribución alimentaria en que los procedimientos de producción y servicio están claramente separados. Destinado a sacar adelante medianas y grandes producciones, la LFC es todavía una técnica no muy conocida ni extendida pero conforma una clara apuesta de futuro. Trabajar con LFC supone introducir la ingeniería de procesos y la implantación de nuevas técnicas y tecnologías de equipamiento en el ámbito de las colectividades.
Incorporar la LFC comporta, sin duda, toda una serie de ventajas a tener en cuenta a la hora de trabajar dentro del sector de las colectividades:
- permite garantizar las condiciones de Seguridad Alimentaria y el cumplimiento de las disposiciones de la normativa vigente en Europa sobre Legislación Alimentaria.
- permite mantener ampliamente los parámetros de Calidad Alimentaria. Las empresas con una producción superior a los 200 servicios / día pueden ver comprometidos estos márgenes debido al rápido deterioro de los alimentos en el momento en que se interrumpe o se rompe la cadena de frío.
- exige establecer un protocolo de actuación que hay que respetar de manera cuidadosa, lo que pide personal profesionalizado pendiente de formación continuada. En contrapartida, esta dinámica establecida en los flujos de trabajo permite trabajar con un número reducido de profesionales, optimizando de esta manera los recursos disponibles.
- genera una mayor rentabilidad como empresa. El protocolo establecido en los procesos permite más flexibilidad y esta flexibilidad genera un mayor aprovechamiento de los procedimientos, incrementando su eficiencia.







