La pasteurización es el proceso que somete el alimento a una tempereratura fija en atmósfera controlada durante un periodo de tiempo concreto para garantizar la eliminación de gérmenes termófilos como la salmonela. Este proceso siempre se realizará en bolsas o barquetas termoselladas herméticamente cerradas. Esta técnica complementaria dentro de la LFC permite garantizar la calidad de los alimentos para alarga su fecha de caducidad, lo que técnicamente se conoce como DLC (Fecha Límite de Caducidad). De esta manera, un alimento pasteurizado y abatido puede alargar su vida hasta un mínimo de 21 días siempre y cuando se controle su régimen de temperatura de conservación. Por eso este proceso resto íntimamente ligado a las necesidades de espacio, ya que permite concentrar producción y alargar la vida de los alimentos.

